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El agua: Desde sus orígenes hasta las plantas de tratamiento

El agua es uno de los compuestos químicos de mayor importancia sobre la Tierra, ya que la vida gira en torno a ella.

Los seres vivos, desde los más pequeños hasta los más grandes, la usan como medio para sobrevivir, hidratarse, llevar a cabo procesos metabólicos, entre muchas otras funciones.

Los ecosistemas la utilizan como un agente que regula el flujo de energía, para distribuir nutrientes, soportar la vida y mucho más.

Los humanos hemos aprendido la importancia de este líquido y le hemos dado un papel fundamental en nuestras vidas. Se encuentra en todas nuestras actividades fundamentales, recreativas, industriales, artísticas, de ganadería, pesca y agricultura, etc.

Todo lo anterior se debe a que el agua no permanece estática en el planeta, se mueve en un ciclo que se refleja en cada rincón del planeta. En este ciclo, el agua se transforma de sólido, líquido a gaseoso para poder desplazarse de un punto a otro.

Dado que es un ciclo, podemos comenzar a explicarlo a partir de cualquier punto. Comencemos desde el océano: en este vasto ecosistema, el agua comienza a evaporarse, al elevar su temperatura gracias a la radiación solar, se eleva en forma de vapor de agua y forma las nubes.


Otro importante aporte de vapor de agua a la atmósfera, es la proveniente de los volcanes. Cuando el magma se encuentra bajo la superficie, este contiene disueltos, dióxido de carbono, óxidos de azufre, otros elementos y vapor de agua.

Al existir miles de volcanes activos en el mundo, estos liberan el vapor de agua contenido en el magma y es arrojado a la atmósfera.


Debido a la dinámica atmosférica, las nubes se mueven gracias a la acción del viento y el vapor de agua comienza a bajar cada vez más su temperatura, cuando alcanza el punto de congelación, precipita de dos maneras: en estado sólido, ya sea en forma de nieve o granizo, o líquido, en forma de lluvia.

La nieve y granizo que cae sobre las altas altitudes y latitudes forman grandes glaciares y los casquetes polares. Esta agua congelada, representa unos de los grandes reservorios de agua dulce en el planeta.


El agua que cae en forma de lluvia, lo hace sobre la superficie terrestre, y puede moverse de dos maneras:

  • Infiltración. El agua que cae sobre el suelo y las rocas, se filtra por sus pequeños poros, hasta que va saturando por completo este medio. El agua sigue bajando por gravedad y diferencias de presión, hasta que encuentra una capa impermeable de roca que la aísla, formando un acuífero.

Los acuíferos pueden encontrar una salida por las rocas y llegar a la superficie, formando un manantial. Sin embargo, estos también pueden cambiar su ruta, debido a los movimientos en el subsuelo.

Si nada de esto afecta al acuífero, este puede permanecer aislado por millones de años.

  • Escorrentía. El agua que no se filtra al subsuelo, escurre por las laderas de las montañas en forma de ríos. Si los ríos llegan a una zona donde la pendiente es cero, y se estancan, pueden formar lagos, que también serán alimentados por el agua del deshielo de glaciares. Si esto no sucede, pueden llegar hasta las zonas costeras, desembocando en lagunas y el océano.

Una vez que se cumple el proceso de la escorrentía y el agua regresa a los océanos, el ciclo vuelve a comenzar.


¿Porqué es importante conocer la dinámica del ciclo del agua?

Como se mencionó anteriormente, el agua es uno de los compuestos más importantes sobre la Tierra, y al saber que se mueve, debemos saber qué cantidad de agua está disponible para el uso humano.

Del 100% de agua superficial en la Tierra, aproximadamente 1,386,000,000 Km3, el 96.5% se encuentra en océanos, mares y bahías, por lo que no es apta para el consumo humano. Sólo el 3.5% restante es agua dulce, del cual, 1.74% se encuentra almacenada en casquetes polares, glaciares y nieves perpetuas.

1.7% del agua se encuentra almacenada en acuíferos y solo el 0.6% del agua restante, se encuentra disponible, superficialmente, en lagos, ríos, permafrost (suelo congelado) y humedales.

Ya que el ser humano, junto con el resto de especies animales y vegetales, puede aprovechar el 1.76% del agua en el planeta es importante que entendamos la importancia del ciclo hidrológico y ¿cómo? ¿para qué? y ¿por qué? utilizamos en agua en las actividades humanas.


Actualmente un sinnúmero de industrias utilizan el agua como medio para llevar a sus procesos o como materia prima. En los hogares, oficinas, escuelas, hospitales y demás áreas de la sociedad el agua es un recursos indispensable en el desarrollo de las actividades cotidianas. Lamentablemente, el uso excesivo de este recurso a generado un alto grado de contaminación en diversos cuerpos de agua, tales como ríos, lagos, lagunas e incluso los océanos. Además, como ya se mencionó antes, gran parte del agua dulce disponible en la superficie se encuentra alojada en acuíferos, lo que ha llevado a la sobreexplotación de estos reservorios para su aprovechamiento por el ser humano.

Es por ello que se han desarrollado diversas tecnologías para limpiar, hasta cierto grado, parte del agua que desechamos y reutilizarla en otra área.


El tratamiento comienza, o debería de comenzar, con una buena planeación de la separación de aguas residuales. En las grandes ciudades, existe un sistema de captación de agua pluvial. Estos sistemas de alcantarillado, permiten que el agua pluvial no se mezcle con las aguas residuales y se puede aprovechar de mejor manera el agua de lluvia.

Por otro lado, las aguas residuales provenientes del resto de la población es dirigida, mediante un sistema de alcantarillado, hasta la planta de tratamiento.

El proceso se divide en 4 pasos y la finalidad es que el agua pueda ser reutilizada para su uso en general, excepto para beber.


El primer paso consiste en la separación de sólidos. Este paso es realizado para retirar cuerpos mayores a 1 cm, generalmente se utilizan filtros con distintos tamaños de malla para atrapar cuerpos extraños suspendidos en el agua, que posteriormente se sedimentan.


El segundo paso consiste en un tratamiento biológico. Esto consiste en la adición lodos activados, donde un cúmulo de bacterias descomponen la materia orgánica suspendida en el agua. Una vez que fue procesada por las bacterias, los desechos son separados. Es importante que en este proceso, exista una buena aireación del agua, para que así las bacterias puedan funcionar correctamente.


Para el tercer punto se necesita hacer un análisis que indique si el agua está cargada o no en metales pesados y algunos otros contaminantes. De ser así, se utilizan algunos procesos físicos y químicos para eliminar los contaminantes. Este proceso es generalmente utilizado para aguas provenientes de industrias o para mejorar el segundo paso, ya que aquí se puede asegurar la remoción de los desechos orgánicos.


Finalmente el agua pasa por un proceso de centrifugado y decantación y puede volver a utilizarse.


Si bien, se necesita de cierta infraestructura y espacio para instalar una planta de tratamiento, es uno de los procesos más utilizados y populares.


Al final el agua se puede inyectar al subsuelo para un almacenaje natural o utilizarse en la agricultura y ganadería.


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