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CONOCIENDO LAS EMOCIONES DE LOS NIÑOS

Como adultos estamos teniendo problemas para entender lo que está pasando a nuestro alrededor actualmente, entonces no es sorpresa que los niños se sientan confundidos, molestos e incluso angustiados, sobretodo considerando que no entienden la información que escuchan por parte de los adultos.


Es necesario, ahora más que nunca, que se esté pendiente de las emociones y la forma en la que actúan los niños para evitar futuros problemas de orden emocional.

Es muy común que ante una situación diferente y angustiante los niños comiencen a mostrar conductas agresivas o de apego total a los padres. Es mucho más fácil observarlo en niños más pequeños pero también se puede ver incluso en adolescentes.

Para estar pendientes de las emociones de los niños es fundamental primero estar presente, es decir, pasar tiempo de calidad con ellos. Cuando hablamos de tiempo de calidad nos referimos a una cierta cantidad de tiempo que se pasa conscientemente con los niños, sin aparatos electrónicos de por medio y prestando atención a las conductas y actitudes de los niños.

Al estar presentes podremos identificar las pequeñas o no tan pequeñas variaciones en las conductas, tal vez se muestran un poco agresivos, tal vez al jugar un juego de mesa se muestran sumamente molestos y tienen una respuesta no adecuada o no normal para ellos, tal vez se sienten con un ánimo triste y sin ganas de hacer mucho o tal vez solo optan por distanciarse de todos.


Cuando notes que algo no es normal, date tiempo para poder platicar con ellos.


Para cumplir este objetivo te dejamos los siguientes consejos.


  1. Toma una posición accesible. Para hablar con niños es recomendable ponerse a su altura, de esta forma se comienza a formar un vínculo de confianza. Al ponernos en cuclillas o sentarnos a su lado cedemos un poco de la autoridad por lo que se pueden sentir más tranquilos de platicar.

  2. Demuestra tus emociones. Es más factible que los niños acepten hablar de cómo se sienten si tu das el primer paso. Habla con ellos de cómo te sientes pero limítate a hablar de las emociones, no de todas las cosas que están pasando afuera que tal vez ellos no van a entender. Es importante que los niños sepan que está bien sentir todas estas emociones y que, sobre todo, es normal y a todos nos pasa.

  3. No hagas menos sus emociones. Es importante escuchar cómo se sienten los niños y hacerlos sentir cómodos y entendidos, sin importar si sientes que son emociones adecuadas o no. Cuando un niño habla sobre sus emociones, no está permitido hacer menos esos sentimientos, tal vez no los entiendas o no compartas la emoción, pero eso no significa que sus emociones sean menos válidas que las de un adulto.

  4. Establece límites. Está permitido sentirse mal, enojado, triste o frustrado, sin embargo, esto no significa que se deban justificar todas las conductas que tengan. Si comienzan a ser agresivos o a caer en conductas que no son adecuadas (hacer berrinches, golpear, morder, patear, etc.) es importante establecer un límite y explicar que aunque su emoción es válida, no es válida la forma en la que la expresan.

  5. Ayúdalos a identificar sus emociones. Es común que se confundan algunas emociones, sobre todo cuando se habla de enojo, miedo y tristeza. Para ayudar a los niños a identificarlas se pueden utilizar caritas o utilizar diversos recursos como libros, caricaturas, etc. que tratan sobre este tema.

  6. Respeta sus tiempos. Si el niño necesita tiempo para poder explicar qué siente o cómo se siente, dale ese tiempo y déjale saber que cuando esté listo estarás disponible. Es importante efectivamente estar disponible, en caso de no poder atenderlo en el momento es importante mencionarle que lo que tienen que decir es muy valioso y quieren ponerle toda su atención. También es fundamental no dejar pasar más de 30 minutos.

  7. Reconfórtalos. Si ves que los niños están teniendo dificultades y se sienten mal, toma tiempo para estar con ellos, escucharlos y reconfortarlos, hazlos sentir seguros.

  8. Procura limitar su acceso a noticias. Como adultos, el estar pendiente de las noticias nos aporta, al principio, un poco de tranquilidad y después acelera la aparición de ansiedad. Con los niños no es así, ellos no entienden completamente lo que está pasando y no han desarrollado el pensamiento crítico por lo que no comprenden la información que reciben. Es importante limitar el tiempo que pasan viendo o escuchando noticias.

  9. Establece un horario. Para reducir la ansiedad en niños se recomienda establecer una rutina y mantener los horarios que se tenían antes de la cuarentena, sobretodo es importante mantener horarios para despertarse y dormir. Esto les brindará estructura y reducirá el estrés y ansiedad por estar en cuarentena.

Son tiempos complicados para todos, sin embargo, los adultos comprendemos un poco mejor las razones por las cuales no se puede salir. Es importante tomar el tiempo para explicar qué está pasando y estar pendiente de las reacciones que tienen los niños.


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